Si te mueves un poco por el mundillo de los videojuegos independientes, es probable que hayas oído hablar de «Horses». Fue uno de esos títulos que, antes incluso de salir al mercado, ya estaba en boca de todo el mundo, no necesariamente por su jugabilidad, sino por un culebrón de censura que levantó ampollas en la industria.
¿Pero qué es exactamente este juego y por qué dio tanto que hablar? Vamos a desgranarlo.
¿De qué va el juego?
Horses es una experiencia de terror psicológico en primera persona que se aleja de los jump scares típicos para meterte en un mal cuerpo constante.
La premisa es sencilla pero perturbadora: te pones en la piel de Anselmo, un ayudante que llega a una granja remota para trabajar bajo las órdenes de un granjero bastante enigmático. Durante 14 días de verano, tienes que seguir una serie de reglas. ¿El problema? Esas tareas se vuelven cada vez más surrealistas, extrañas y, francamente, inquietantes.
Lo más curioso es su estética: el juego parece una película de arte y ensayo italiana, con planos de cámara súper cercanos, secuencias en blanco y negro, y una atmósfera muy opresiva. Los «caballos» que dan nombre al juego no son animales, sino humanos que llevan máscaras de caballo permanentemente pegadas a la cara y que viven en condiciones de esclavitud. Es, en esencia, una meditación sobre el poder, la violencia y la deshumanización.
¿Quiénes están detrás?
El juego viene directamente desde Italia. Fue desarrollado por el estudio Santa Ragione (conocidos por otros títulos interesantes como Wheels of Aurelia o Mediterranea Inferno) en colaboración con el cineasta Andrea Lucco Borlera. Se nota muchísimo esa influencia del cine surrealista y de autor en cada esquina del juego.
¿Por qué lo banearon en Steam (y en Epic)?
Aquí es donde empieza el drama. Poco antes de su lanzamiento en diciembre de 2025, los desarrolladores anunciaron que Steam les había cerrado la puerta en la cara.
- La versión de Steam: Valve (la empresa detrás de Steam) alegó que, tras revisar el juego, encontraron contenido que calificaron como «conducta sexual que involucra a un menor». Según se comentó, esto derivó de una escena donde aparecía una niña pequeña sobre los hombros de una mujer enmascarada.
- La respuesta de los desarrolladores: Santa Ragione se defendió a capa y espada. Argumentaron que el juego no es sexual ni pretende ser pornográfico, y que se trata de una obra de arte perturbadora que explora temas oscuros, pero que las plataformas estaban siendo excesivamente opacas y censuradoras. De hecho, Epic Games Store también terminó rechazando el título, citando políticas de contenido inapropiado y abusivo.

La comunidad gamer se dividió totalmente: por un lado, quienes apoyan que las tiendas tengan reglas claras para proteger a los usuarios; y por otro, quienes creen que se sentó un precedente peligroso donde las plataformas digitales actúan como «jueces de la verdad» sobre qué puede considerarse arte y qué debe ser censurado.
Entonces, ¿dónde se puede jugar?
A pesar del bloqueo en los grandes gigantes como Steam o Epic, Horses no desapareció. El juego encontró su refugio en otras plataformas digitales que suelen ser más abiertas para los desarrolladores independientes, como GOG.com, itch.io y la Humble Store.
En definitiva, Horses pasó de ser un juego de terror indie más a convertirse en un símbolo del debate sobre la libertad creativa en la era de la distribución digital. Es una pieza extraña, incómoda y, desde luego, no apta para estómagos sensibles, pero su mayor legado quizás haya sido poner sobre la mesa la pregunta de hasta dónde deben llegar las plataformas a la hora de filtrar lo que consumimos.
¿Te animarías a probar un juego que ha sido marcado como «demasiado polémico» para las grandes tiendas, o prefieres alejarte de este tipo de experiencias tan oscuras? ¡Cuéntame qué opinas!
By Jake M.H.
